lunes, 3 de noviembre de 2014

Mi casa ya no está donde tú estés. Ahora mi casa es un abrazo del mar con los besos salados...

Soy una persona depresiva, pero este verano cuando volví a Lanzarote, me sentí muy bien... me sentí plena, libre y feliz. Sentí que ahí es donde quería volver, pasar el resto de mi vida, entre saludos ajenos y sonrisas desconocidas. Entre los rayos del sol dando sobre mi espalda, arena húmeda en mis pies, y largos paseos nocturnos. 
Volver a él/ella me ha hecho darme cuenta de que mi felicidad no debe de ninguna de las maneras basarse en lo que elijan otros para mí. He estado toda una vida sometida a las elecciones de lo que la gente que me rodeaba creía más acertada para mí, pero ahora entiendo que si realmente quiero ser feliz, tengo que empezar a pensar si aún sigo queriendo mantener las relaciones y amistades que no me llenan... sintiendo que cada sonrisa está condicionada por una vida que no está hecha para mí. He entendido que todo va mucho más allá del bien o del mal. Ahora soy consciente de que si algo me afecta como me ha afectado estos últimos años en Madrid, es porque siempre me he dejado "vencer" sin antes haber luchado... pero también es que de luchar uno se cansa. 

Necesito volver. Contigo.

sábado, 18 de octubre de 2014

Supongo que el problema está cuando no se supera

"Porque acaso ¿el odio no es una forma de amor? ¿acaso llamar la atención del otro aún siendo de malas formas, no es una manera de decir: “ey aún te quiero”

sábado, 2 de agosto de 2014

Otra vez tú.

Y lo peor de todo es esa estúpida felicidad que irradia en mi corazón. Para ya, ¿por qué sigues siendo el único que puede hacerme sentir así? Solía decirte que lo dejaría todo si pudiera, pero ahora solo quiero que me lo pidas, porque es lo que necesito oír, porque es lo que quiero hacer.
Tres años después me has dejado otra vez donde estaba: soñando contigo a todas horas, esperando un mensaje, una llamada... pero nada, me desvelo por no estar en tu cama abrazada a ti, mirando la noche, pensando en todas esas cosas maravillosas que podríamos compartir en esta vida; pero no seré tan tonta, no seguiré creyendo en las segundas oportunidades, no seguiré siendo esa ingenua que cree en ti, ¿pero hasta cuándo?¿hasta el próximo chasquido de dedos que nos hace reír y sonreír, a mí porque me hace gracia y a ti porque quizá te gusta verme hacer muecas?¿hasta alguno de esos abrazos que me tocan el corazón y me harían desear estar así todos los días de mi vida?¿o hasta que empieces a cubrirme de besos tan tan cerca de la boca que me hacen estallar en una noche más de sexo y amor? Eres mi mayor debilidad y mi golpe bajo, esa es la única verdad.

Nuestra relación resultó ser como un reloj condicionado por sus pilas desgastadas, en donde la manecilla de los segundos avanza y vuelve rápidamente hacia atrás; damos un paso hacia delante y en mucho menos tiempo retrocedemos. Nos hemos estancado, me he estancado... ahora ya sin ti.

"Y a las 9:24 se dejaron de querer. #microcuento"- Laura Ruíz

martes, 7 de enero de 2014

¿Aún no me has encontrado?¿aún no sabes quién soy?